Ayer tomé café con el olvido,
desdibujó los pomos de tu rostro en mi sueño
ahora lejano.
A la playa de tu espalda desnuda
llegaron tres gaviotas de rencor,
arrancaron tu carne
envolviendo mi piel en tu recuerdo
frío y brutal
Rechazo lo que siento por amargo
y no renuncio a tí
porque me pierdo
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1 comentario:
pues no se olvida sin querer, y yo no quiero olvidar
abrazos ausientes desde el norte (no tan al norte)
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