miércoles, 30 de abril de 2008

PRIMAVERA, VERANO, OTOÑO, INVIERNO Y PRIMAVERA

En primavera
el polen del chopo
es nieve caliente

Los días se alargan
el aire se carga
de aromas florales

Como empieza el verano
y no acabo las clases
añoro la infancia

Sol de verano
alegra el día
y quema la piel

En verano
la efímera nace
para morir

Sardinas asadas
vaso de sidra
tarde de verano

Llega el otoño
las flores del cólquico
inundan los prados

Tarde de otoño
sopla el viento
suenan las hojas

Oscurece temprano
y el ánimo se apaga
llega el invierno

La nieve nos sorprende
con su blanco brillante
cubre las calles

El ranúnculo
con su brillo amarillo
parece de plástico

A LOS ÁRBOLES

Como el árbol quemado
conserva su forma
parece vivo

Si el bello árbol
deja de dar fruto
es madera

La chopera en el río
con su simetría
es una construcción

Palmeras de Lisboa
tan altas y tan viejas
¿cómo no os rompéis?

HAIKUS A LA MONTAÑA

Comienza a nevar
el aire del pueblo
huele a frío

Ante mis ojos
la gigante montaña
reposa en silencio

Entre dos laderas
el río de nieve
hace su camino

La montaña nevada
blanca y fría
se pierde entre las nubes

Aromas de montaña
sonidos de cencerros
siesta en el campo

lunes, 21 de abril de 2008

HAIKUS IV

Un árbol en otoño
un viento repentino:
ruido de hojas secas.

Los días se hacen más largos
las calles se llenan
el aire huele a verano.

Una calleja al atardecer
olor a tortilla de patata:
se despierta el apetito.

domingo, 20 de abril de 2008

HAIKUS III

Salir a la calle:
una brisa fresca en el rostro
energía vital.

La inmensa montaña
muerta y llena de vida
parece un ser eterno.

Aceite caliente en la sartén
cebolla picada
explosión de aroma y sonidos.

HAIKUS II

Las ramas del árbol
reflejadas en el estanque
parecen figuras fantasmales.

Un libro interesante
el aroma del café:
tarde lluviosa de domingo

Una mañana de otoño:
el aroma de las setas en el bosque
nos hace intuirlas.

HAIKUS

Comienza a llover:
los olores de la tierra
inundan el aire.


Sale el sol:
los colores de las cosas
parecen otros


Una tarde de verano:
los jóvenes tirados en la hierba
parece que nunca van a morir

miércoles, 16 de abril de 2008

PARADOJA

Cualquier pequeña presión, si se mantiene mucho tiempo, llega a doler.
Cualquier intenso dolor, si se mantiene mucho tiempo, deja de percibirse.